Llegó el verano, el mes de agosto y las merecidas vacaciones...que pasaran volando. Las vacaciones estivales tienen siempre el mismo olor a cremas solares, a pastillas para el mareo, a la factura de la revisión del coche y, para muchos, a baloncesto. Es todo un hallazgo encontrar en nuestros lugares de destino una canasta, para pegarnos unos tiritos y emular las proezas de nuestro equipo, la mal llamada ÑBA: la Selección Española de Baloncesto. Porqué desde niño éste era mi equipo, muy por encima de cualquier otro, al margen de si tocabamos metal o nos daban un "chinazo", o un "angolazo" veraniego. En esta afición no existen ni existían elementos patrios ni nacionalistas, ni nada que se le parezca, que de eso no entendíamos los niños. Había en ello un sentimiento de proximidad, de cercanía con aquellos señores con calzón prieto que defendían "tu" deporte, "tu" baloncesto.
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Estas son algunas imágenes de esa historia ilusionante que empezó hace ya 76 años.
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Cuanta razón tienes. Conviene no olvidar el “angolazo” y el “chinazo”, pues nos recuerdan de donde venimos.
ResponderSuprimirNunca he comprendido “el por que” de darle tan poca importancia a ese Bronce del 91.
Con tantos días de gloria como estamos viviendo hoy en día con la selección, ya no recordaba los días amargos vividos
ResponderSuprimir@La Fura y JordanyPippen. Es cierto, no hay que olvidar los malos ratos, de donde venimos. Pero en todos esos campeonatos, en todas esas competiciones en las que no alcanzamos la gloria, había una afición ilusionada detrás del televisor. Y cuando vengan los malos momentos, también estaremos ahí.
ResponderSuprimirUn saludo!!!